Aprende a soltar la presión de tener que hacerlo todo bien y empieza a vivir con más calma y libertad interior.
La autoexigencia y el perfeccionismo pueden impulsarte a lograr muchas cosas, pero cuando se vuelven excesivos, te hacen vivir en un estado constante de insatisfacción, culpa y agotamiento.
En terapia te acompañaré a entender de dónde viene esa exigencia, reconectarte con tus necesidades reales y aprender a vivir desde la aceptación y no desde la exigencia.
